El Peligro de los Sesgos Cognitivos en la Atención de Salud, Cambiar de Opinión


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Hola,

Los sesgos cognitivos son un riesgo para la seguridad asistencial. Están en los centros de salud, presentes en conversaciones, juicios, análisis, decisiones terapéuticas y también en gestión.

Tomar conciencia de ellos es clave.

Ayudar a esa conciencia es el objetivo de la edición de hoy.

1. Los Sesgos Cognitivos en Salud

Los sesgos cognitivos causan un 28% de los errores diagnósticos. Y a su vez, los errores diagnósticos se asocian con entre un 6 y un 17% de los eventos adversos.

Por ello son un riesgo constante a la calidad y la seguridad asistencial

Estas alteraciones en el procesamiento mental de información, llevan a distorsiones en el juicio y en la toma de decisiones a todo nivel.

Se producen porque nuestro cerebro constantemente activa una serie de mecanismos automáticos de respuesta mental, que nos ayuda a simplificar muchas de las cientos de decisiones que tomamos cada día.

Por ejemplo, si tenemos que elegir entre dos marcas, tendemos a elegir la que ya hemos elegido antes (sesgo de familiaridad). Sería algo así como “más vale diablo conocido que por conocer”.

Y este es un mecanismo eficiente. No tiene sentido siquiera pensar muchas decisiones cotidianas, como por ejemplo qué marca de pasta dental o desodorante comprar.

Otro ejemplo es el sesgo de anclaje. Este dice que tendemos a dar más relevancia a la primera información que nos llega. Y luego nos cuesta ajustar nuestra opinión y evaluar objetivamente datos nuevos (por esto el que parte una negociación tiene ventaja).

Si a esto sumamos el sesgo de “cierre prematuro”, que nos inclina a no seguir considerando nueva información una vez que ya hemos tomado una postura, estamos en un problema mayor.

La combinación de sesgos puede ser fatal.

Un ejemplo:

Paciente con antecedentes de salud mental (sesgo de verificación) que llega con dolor al pecho y dificultad para respirar llega en la noche a la urgencia luego de un conflicto con su esposo (sesgo “efecto encuadre”) tiene más probabilidad por pasar por crisis de angustia escondiendo un potencial infarto. La madre que la acompaña dice que le pasa siempre (sesgo de confirmación),apoyando nuestra primera hipótesis diagnóstica (sesgo "cierre prematuro").

Existen más de 100 sesgos cognitivos descritos. Muchos de ellos actúan rápida y automáticamente, predisponiéndonos a cometer error en muchas situaciones.

¿Qué factores aumentan el riesgo?

  • Factores personales: Fatiga, cansancio mental, involucramiento afectivo
  • Factores del paciente: Historia compleja e incompleta. Comorbilidades
  • Factores del sistema: Mal diseño del sistema de trabajo, burocracia, tiempo insuficiente, poca colaboración, falta de comunicación

¿Qué podemos hacer?

Primero, saber que existen. Tomar conciencia. Entrenar a los equipos en esta temática.

Segundo, incrementar el razonamiento crítico. Cuestionar supuestos con mayor frecuencia, incorporar preguntas sistemáticas en los procesos diagnósticos. Pensar en cómo estamos pensando (metacognición)

Tercero, adaptar el ambiente. Hacer más fluidas las condiciones de trabajo, limitar la saturación de tareas, reservar tiempo para revisar información detalladamente, adecuar el entorno (mejor luz, menos ruido, menos distracciones).

Cuarto, promover una cultura organizacional que facilite las decisiones. Empoderar a personas a levantar la voz ante errores, respaldar una cultura no punitiva ante el reporte de errores, considerar los sesgos cognitivos en los análisis de eventos adversos.

Los sesgos cognitivos son un riesgo siempre. Conocer de ellos es el primer y más necesario paso.


2. Cita: Cambiar de opinión

En mi vida he cambiado de opinión muchas veces.

Qué carrera seguir, a qué especialidad dedicarme, cuántos hijos tener, mi opinión política, mi opinión respecto al rol del mercado en la sociedad...

En algún minuto me lo cuestione… una vez escuché en la infancia que uno tiene que ser fiel a sus convicciones y mantener una postura.

Al crecer aprendí que está bien cambiar.

Sobretodo cuando uno tiene información nueva o cuando la evidencia de la realidad golpea en la cara.

Y encontré dos citas que reflejan nítidamente este pensamiento.

Acá las comparto:

“El sabio puede cambiar de opinión. El necio nunca” (I. Kant)

“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema” (Churchill)


3. Artículo Recomendado

Artículo: “Estrategias educativas en las profesiones de la salud para mitigar el impacto de los sesgos cognitivos e implícitos en la toma de decisiones: una revisión.

Gracias por leer. Hasta la próxima semana.

Cristian

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